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El fotógrafo autóctono en eventos “El Cuñad@”

"Homenaje al la especie con hábitat en los eventos sociales."

¿Cómo no hacerle un homenaje?, familiar con cámara réflex y atento a cada paso que das. tiembla.

Lo primero que ves… su cámara.

Hay que reconocer que al empezar siempre hemos sido un poco “cuñado fotógrafo” pero creo que a diferencia de lo que a veces sufrimos, intentaba evitar causar el motivo de este artículo y es como se puede adivinar, los problemas que puede causar el “cuñado fotógrafo”.

Por un incidente en uno de nuestros reportajes nos inspiro para hacer este articulo. Durante un reportaje de boda una invitada con su compacta quiso inmortalizar una escena sin caer en la cuenta que a pocos centímetro por delante estaba yo (contratado) con mi brazo derecho elevado disparando fotografía vertical, al acabar mis fotos baje el brazo justo por donde hacia unos segundos el camino estaba libre pero acabé golpeando su cámara y por suerte y reflejos de ambos no fue a parar al suelo, para ella hubiera sido una cierta pérdida pero para mi de tratarse la mía pues lo seria de uno cuantos miles además de no poder seguir trabajando (en realidad llevo la cámara colgando con doble cinta de arnés y además llevo dos por lo que el trabajo igualmente estaba garantizado pero es por ponerme en la misma situación).

Empecemos por hablar con propiedad, ni se trata siempre del cuñado (aunque es fácil que lo sea de alguien) ni se trata de fotógrafo (no siempre tiene dominio o afición suficiente) y vaya por delante que aunque use los términos en masculino no hay distinción de genero ni de punto.

A veces por hacer el favor o creer que lo hace (dudoso si ya hay un fotógrafo que cuesta un dinero), otras por tener sus propias fotos (seguramente las podrá tener de parte de los novios), otras porque le gusta fotografiar y ya que tiene un equipo que considera decente pues lo aprovecha, o sea por combinación de todo ello, nos solemos encontrar los profesionales con estos fotógrafos que a veces los vemos venir pero otras nos sorprenden y que entorpecen el paso provocando algún tropiezo u obligando a realizar otros recorridos con peor perspectiva, alteran la escena colocándose en lugares donde no debería haber nadie, disparan su flash engañando a la lectura de nuestras cámaras e inutilizando algunas de nuestras fotos, o simplemente alzando los brazos con su arma disparando en ráfaga o mirando por el display justo cuando hemos visto momentos inolvidables pero que se convierte en un primer plano de la cámara y mano del amigo. Lo mismo ocurre en las fotos con familiares, lo famosos posados que nadie dice querer pero que luego piden todos los invitados, se planta al lado el “cuñado fotógrafo” y los invitados acaban no sabiendo a quien mirar incluso aun que lo pida el fotógrafo oficial, sobre todo las personas mayores como abuelas y mamas que ya les cuesta dejar de mirar a sus hijos o nietos, al mirar al frente ven dos o tres cámaras y no sabiendo donde mirar seguro que se equivocan.

En definitiva, ya sabemos los fotógrafos profesionales, que los fotógrafos ocasionales que se nos presentan como una dificultad añadida, no lo son a mala fe, no tienen malas intenciones, tampoco los ha colocado ahí la providencia divina porque esta está ocupada bendiciendo a la pareja, pero  en cualquier caso no resulta beneficioso para la pareja sino todo lo contrario, impiden poder trabajar con libertad al contratado que luego deberá entregar un trabajo mucho más que decente a parte de artístico.

Y luego, a la intención se suma la actitud de cada uno, yo soy de los que se fija si está en medio en cualquier momento, por ejemplo al circular por la acera, a la salida de un comercio, en cualquier situación intento ser consciente de mi entorno y por ello he evitado más de un tropiezo en mi vida cotidiana y en las bodas con estos fotógrafos ocasionales, pero muchos de ellos no actúan así de tal manera que llegan a molestar a sus propios familiares.

La recomendación cae por su peso, indicar a los invitados susceptibles de esta practica que vayan a disfrutar de la boda que no se molesten en tomar fotografías porque para eso ya habéis contratado a un profesional que necesita libre el camino en cualquier dirección, y que cualquier fotografía que luego quieran la podrán disponer (claro está dependiendo de las condiciones en que contratéis pero la mayoría como yo entregamos todas las fotos). No se trata de prohibir que se hagan fotos pero si que dar alguna indicación para que vayan con cuidado, incluso evitar accidentes.